La adaptación de los grandes lanzamientos de la industria del videojuego a las estrictas normativas del mercado asiático siempre deja anécdotas sorprendentes, y el caso de Rockstar Games no iba a ser una excepción. Con motivo de la inminente llegada del simulador de mundo abierto más esperado de la década, la compañía ha publicado una versión adaptada y fuertemente censurada del tráiler extendido de veintisiete minutos en China, generando una enorme repercusión en las redes sociales occidentales.
Tal como dio a conocer el conocido informador @videotech en la plataforma X (antiguo Twitter) y corroboraron medios especializados como Kotaku, la adaptación lanzada en la plataforma de vídeo Bilibili oculta bajo grandes capas de efectos visuales diversos contenidos que incumplen de manera directa las estrictas leyes de censura del país oriental.
Baile, drogas y contenido sexual ocultos bajo un masivo borrón morado
Teniendo en cuenta la naturaleza adulta y sin filtros característica de la saga Grand Theft Auto, la llegada del título al gigante asiático exigía drásticas modificaciones técnicas para evitar su prohibición absoluta. Entre los elementos más destacados que han sido ocultados por la censura destacan:
Discotecas y vida nocturna: Las secuencias que muestran a los protagonistas Jason y Lucia disfrutando en el interior de un club nocturno prácticamente convierten toda la pantalla en un enorme y confuso borrón de tonos morados.
Consumo de sustancias: Una de las escenas posteriores bloquea digitalmente la mano de Jason en el preciso instante en que aparece fumando, eliminando cualquier rastro visual del hábito.
Ambientes de playa y vestimenta: Breves planos ambientados en las playas de Leonida ocultan digitalmente a parte de la multitud para cumplir con los estándares de recato en la indumentaria.
Violencia explícita y sangre: Aunque los cuerpos sin vida distribuidos por el entorno general se mantienen visibles, los primeros planos de cadáveres con heridas de bala y rastros de sangre explícita han sido completamente eliminados o difuminados.
Este curioso movimiento confirma una vez más los enormes malabares a los que se ven sometidas las grandes superproducciones de entretenimiento cuando buscan abrirse hueco de forma legal en mercados fuertemente regulados como el chino.
Fuentes de referencia: